Explore y proteja el corazón de la Península de Nicoya — de 1,005 hectáreas de bosque tropical virgen, hogar de innumerables especies y cuencas hidrográficas vitales.
La reserva lleva el nombre de Karen Mogensen quien, junto a su esposo Nicolas Wessberg, fue fundamental en la visión y cofundación del Sistema de Parques Nacionales de Costa Rica.
En los años 50 y 60, la Península de Nicoya fue intensamente talada para la ganadería. Para la década de 1990, solo el 21% del bosque de la península permanecía en pie. La necesidad de proteger este precioso ecosistema era urgente.
En 1991, un pequeño grupo de apasionados conservacionistas, liderado por Luis Mena, tuvo la visión de comprar tierras para proteger los bosques. La compra inicial de terrenos en 1996 fue el primer paso en una batalla estratégica contra la deforestación.
Como Asepaleco — la Asociación Ecológica de Paquera, Lepanto y Cóbano — somos una organización sin fines de lucro costarricense formada por 60 miembros activos, unidos en nuestro compromiso con la conservación.
Preservar los ecosistemas naturales de los bosques de la Península de Nicoya, manteniendo la biodiversidad y el crecimiento antiguo.
Proteger las fuentes de agua y las cuencas hidrográficas esenciales que suministran agua pura a ocho comunidades de los alrededores.
Comprometer a las comunidades locales y educar al público sobre conservación y prácticas sostenibles.
Honrar el legado de Karen Mogensen mediante una administración dedicada para las generaciones futuras.
Declaración de Misión de Asepaleco
Tu donación contribuye directamente a la protección y recuperación de 1,005 hectáreas de bosque tropical de vital importancia. Cada aportación nos ayuda a mantener los senderos, apoyar a las comunidades locales y preservar la biodiversidad.
Los fundadores de la Reserva Natural Karen Mogensen han sembrado e incubado un plan extraordinario. Ha llegado el momento de ampliar la visión y expandir el área protegida.
Tu donación contribuye directamente a la protección y recuperación de 1,005 hectáreas de bosque tropical de vital importancia. Cada aportación nos ayuda a mantener los senderos, apoyar a las comunidades locales y preservar la biodiversidad.
La de tierra vecina identificadas las protegerá de la deforestación, el desarrollo y las prácticas agrícolas insostenibles. Ayúdenos a crecer.
Plazas disponibles por un mínimo de tres meses.